Introducción
En los últimos años, he notado una tendencia creciente en las redes sociales y en la cultura popular que nos empuja a ser productivos las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Este fenómeno no solo afecta a los programadores, sino que se ha convertido en un problema global. La ansiedad por no estar haciendo algo que consideremos productivo es una preocupación constante que muchos compartimos, incluyéndome a mí mismo.
La Presión de la Productividad
Durante los últimos años, hemos sido bombardeados con mensajes sobre la necesidad de aprovechar cada minuto, de hacer cosas productivas todo el tiempo. Se nos dice que debemos trabajar constantemente, que cualquier tiempo libre debería invertirse en aprender algo nuevo, en desarrollar proyectos personales o en mejorar alguna habilidad. Esta presión es palpable y genera un estrés significativo.
Personalmente, he sentido esa presión. Después de una larga jornada de trabajo, he sentido culpa por no seguir haciendo “cosas de valor”. En lugar de eso, he decidido descansar viendo la tele, jugando a algún videojuego o saliendo con amigos. ¡Qué delito!, ¿verdad? Pues sí, eso es lo que cada vez más se percibe en internet: parece que disfrutar de la vida es casi un crimen. Pero, ¿es realmente lo correcto?
La Realidad de la Vida
No tengo la verdad absoluta, pero después de años de autoexigencia, me he dado cuenta de que la vida no es solo blanco o negro; también hay tonos de gris. Trabajar en más cosas a la vez no te hace necesariamente una mejor persona. No es necesario renunciar a tus hobbies, a socializar o a no hacer nada. No, no es necesario.
La presión social por ser siempre productivos genera mucha ansiedad. En el mundo de IT, esto se manifiesta en la “titulitis” o mejor dicho “certificaditis”, en la obsesión por acumular todos los cursos gratuitos disponibles, en la necesidad de aprender la última tecnología que salió hace tres semanas, o en la creencia de que si no tienes un proyecto paralelo, no eres un buen programador.
Vivir la Vida a Tu Manera
Esta vida está para disfrutarla y vivirla como uno quiera. Pasamos suficientes horas frente a una pantalla, resolviendo tareas complejas, como para sentirnos culpables por utilizar nuestro tiempo libre como nos plazca. Al fin y al cabo, tu tiempo libre es solo tuyo, igual que tu vida, y quien tiene que estar a gusto eres tú.
Obviamente, hay límites que es importante no sobrepasar en todos los sentidos. Siempre es beneficioso hacer algo de deporte en tus ratos libres, socializar también ayuda mucho, ya sea en persona u online. Y lo demás es a nuestra elección. Si te hace feliz tener un proyecto paralelo, adelante, hazlo sin importar lo que piensen los demás. Pero si ya tienes suficiente con tu trabajo y las tareas del hogar, no tienes por qué dedicar más tiempo a algo que no te gusta. Dedica tiempo a tus hobbies, aunque sea ver la tele, y no te sientas culpable por ello. Ya has hecho suficiente, mañana será otro día. No eres una peor persona por ello.
Conclusión
Es crucial respetar la opinión de cada uno y entender que el “crecimiento personal” es justamente eso, personal. Cada uno se ocupa de su crecimiento y no hay por qué intimidar a los demás porque pensemos que no tienen el crecimiento personal correcto. Esta es mi humilde opinión, y aunque puede que no todos estén de acuerdo, creo firmemente que la ansiedad por ser siempre productivos solo nos lleva por el camino de la amargura. Un abrazo, ¡y no os estreseis!